Se trata de un paquete legislativo para aumentar la protección de los consumidores de servicios financieros y la revisión de la Directiva de Mediación de 2002.

“Tras la mayor crisis financiera de los últimos tiempos, el sector financiero debe centrarse en los consumidores. Los productos al por menor deben ser más seguros, la información sobre las normas deberá ser más clara y quienes vendan los productos han de atenerse siempre a las normas más exigentes. Por eso hemos adoptado un paquete dedicado exclusivamente a los consumidores, de forma que puedan elegir productos financieros tras obtener información y asesoramiento profesional claros y sólidos que den prioridad a los intereses de los consumidores”, ha declarado el Comisario de Mercado Interior y Servicios, Michel Barnier.

Divulgación obligatoria de las retribuciones

También se fija que la venta de productos de seguro tendrá que acompañarse de un asesoramiento honrado y profesional. Al respecto, se quiere abordar una mayor eficacia sobre el riesgo de conflictos de interés, lo que lleva a introducir normas que obligan a la divulgación de la remuneración de los intermediarios.

Respecto a esta “divulgación obligatoria de las retribuciones”, la Comisión Europea explica que se trata de que el intermediario debe revelar su remuneración al cliente, aunque en función del “régimen de demanda”, es decir, que el mediador solo tiene que dar a conocer en esta información en caso de que un cliente en concreto así lo solicite.

Periodos transitorios en No Vida

En cuanto a la publicación de las remuneraciones, la Comisión propone un período transitorio de cinco años. Esto significa que el régimen de una “revelación completa” obligatoria está prevista para la venta de productos de seguros de Vida y una revelación “en régimen de demanda” para la venta de productos de No Vida, con un período transitorio de cinco años.